Suele haber menos riesgo que en un cambio de plataforma, porque el sitio sigue en WordPress y la mayoría de las URL no cambian. El riesgo está en lo que genera el constructor: encabezados, enlaces internos, texto alternativo de imágenes y velocidad.
Primero rastreamos el sitio y registramos cada URL, título, meta descripción y encabezado como línea de base, asignamos un único 301 a cada URL que cambie y volvemos a rastrear después del lanzamiento para comparar. Nadie garantiza posiciones, pero cada factor que las afecta se revisa uno por uno.