No hay un número, pero hay una prueba: cada tipo tiene que ganarse su propia pantalla de edición y su propio template. El modelo de Commvault incluye Use Cases y un Resource Center. El de Everest Group incluye Reports y Analysts, con más de 5.000 reportes y acceso por rol en una sola instancia de WordPress.
Lo que sale mal es predecible: tipos de contenido creados sin un propósito claro, relaciones omitidas entre contenidos que las necesitan, navegación hardcodeada contra páginas en lugar de construida a partir de la estructura, e implementación arrancada antes de haber modelado el contenido.